¿Qué es lo que realmente te hace feliz?

Hoy que estamos en confinamiento, te invito a reflexionar, piénsalo ¿Qué es lo que realmente te hace feliz? De verdad, no respondas en voz alta no te auto engañes ¿Qué es lo que te llena el corazón? ¿Le da sentido a  tu vida? llegaremos a la conclusión, me atrevo a decir que en mas del 90% de las personas que lean esto, serán cosas que se compran con dinero.

Sin embargo, todavía las empresas queremos darle respuesta a todo a través de tecnologías, sistemas y procedimientos, nunca se tiene la orientación de pensar con el corazón, pues pensar de manera emocional es lo que nos da esas respuestas diferentes a las que no daría un cerebro que en promedio de educación es el mismo para todos.

Otro detalle a considerar, es que aun no sabemos diferenciar la persona del profesional, pensando por ejemplo ¿Qué es un profesional? Es aquel que durante 5 días está pensando en el fin de semana y que se pasa de esos fines de semana, pensando en las vacaciones. Y cuando esas vacaciones llegan, está tan estresado que no las disfruta. A ver ¿No sería mas inteligente, acercar el mundo de la persona al profesional?

Las empresas debemos empezar a intentar llevar eso que hace felices a las personas al mundo de la oficina, despacho, fabrica o home office. Porque al hacerlo, seguramente encontraremos profesionales mas dispuestos a dar lo mejor de sí en sus puestos, que al final de cuentas es de lo que se trata, alineando intereses olvidando al empleado, cliente, accionista o demás adjetivos y poniendo al ser humano primero, sin distinción.

Hagamos que las personas que participan en nuestro ecosistema social empresarial levanten la mano y jueguen, no solo sean números, hagamoslos partícipes  y eso, seguramente, hará que dejemos algunas prácticas que imposibilitaban la comunicación y haremos que las cosas sucedan. Manos a la obra.

Cosas que no debemos dejar de hacer en esta crisis.

Momentos difíciles pero también momentos maravillosos, traen las crisis, todo esto motiva a hacer cosas que no hemos hecho, sino a convertirnos en mejores seres humanos pues cada etapa de la crisis va de menos a mas, ya tocamos fondo, por lo cual lo único que resta es ir hacia arriba.

Es por ello que te dejaré algunas cosas que no podemos dejar de hacer estos días, pues la cuarentena terminará y no sabemos aun como saldremos pero si algo es seguro, es que no seremos los mismos que entramos. Empecemos.

Evita los noticiarios. Tienden a ser muy negativos y demasiados frios o amarillistas. No alimentes tu miedo con noticias negativas, solo alimentarán el morbo haciéndote sentir “bajo control” viendo como los demás están sufriendo, solo consulta fuentes oficiales dos o tres veces al día máximo y busca opciones positivas tanto nacionales como de otro país que manejen la información de manera mas amena y positiva.

No nos detengamos por el dinero. El dinero si es importante, pero no deja de ser un medio que con esta crisis no va a regresar, no sabremos como saldremos de esta, pero mientras tengas salud y a tus seres queridos bien, con esos es suficiente para volver a empezar, el dinero siempre va y viene, tu eres brillante, el dinero harás que vuelva.

No deposites toda tu esperanza en el gobierno. Habrá mucha ayuda de parte del gobierno, pero no deberás depositar tu presente y futuro ahí, estos programas van y vienen muy rápido, son demasiado burocráticos y temporales, de repente se cortan y te quedarás esperando, mejor trabaja en ti desde hoy y siempre y cuando llegue algo del gobierno bienvenido, pero que nunca sea la única opción.

Renegocia tus deudas y cuida tu historial crediticio. No huyas de ellas, es mas desgastante y genera un estrés mayúsculo, mejor siéntate con la persona o institución y ofrece soluciones de pago mediante prórrogas y esquemas para cumplir con el pago y no quedes mal.

No nos alejemos de la familia. Al final todo se puede acabar, pero mientras tu estés junto a tu familia y ellos junto a ti, no hay mayor tesoro.

Ejercicio y meditación. Bajar el estrés y acelerar el metabolismo con ejercicio, yoga y meditación para un buen estado físico y mental que ayuden a que tu mente no reviente con esta situación.

Engrandece tu paz interior y tu relación con tu creencia si es que tienes una. Mediante libros y/o vídeos mantente conectado con eso que considera mas grande o superior a ti.

Actualízate y estudia todos los días.   En cuanto salgamos de esta crisis el mundo será otro. Si el mundo cambió y tu no, será el problema mas serio que tendrás para el desarrollo de tu vida en todos los aspectos, así que no dejes de actualizarte, es mas difícil desaprender que aprender, por lo cual dedica cada día determinado tiempo para dejar atrás conocimiento anterior y generar nuevo aprendizaje.

El mundo será un nuevo lugar, lo único que no debes cambiar, es seguir siendo una gran persona, honesta y ética.

Venimos a ayudarnos, los unos a los otros.

Hoy más que nunca es importante recordarlo. Y no dejarlo atrás de aquí en adelante.

Estas desgracias nos hacen darnos cuenta que nos hemos vuelto una sociedad egoísta, materialista, consumista, con valores importantes basados en el éxito, la fama, la riqueza y el aplauso, sin darnos cuenta que la esencia del ser humano es otra.

Es momento de adquirir como valores centrales el altruismo, la empatía, la compasión y la bondad por poner algunos, la clave está en volvernos mas sensibles al sufrimiento ajeno. Estábamos pendientes de otras trivialidades y ahora en especifico de los médicos y personal de la salud hemos sido conscientes de que hay mucha gente que quiere ayudar y eso es lo que nos impacta y admiramos, no el coche, el dinero o la fama que tienen, sino esa actitud imparable, su calidad humana.

Porque dar un regalo nos llega a hacer sentir mejor que recibirlo, no es casualidad, es nuestra esencia y esto lo vamos a recordar, este confinamiento lo vamos a rememorar durante los siguientes años así que yo te pregunto:

¿Como quieres ser recordado en esto?

Ojalá sea como alguien que ayudó, escuchó, hizo, participó y paso a la historia por eso, o por todo lo contrario, porque saldremos de esta, si o si.

 

Aprender a “estar parado” gracias al coronavirus

Es la primera vez que me sucede esto, estoy seguro que a varios también y vaya que cuesta.

Un mes en casa, encerrados, lo único es que ahora tienes “tiempo”.

¿Para qué? Para descansar, estar con la familia, reflexionar, para ordenar tu vida, para tus hobbies, para aquello que no puedes hacer normalmente, lo que es seguro es que no podemos pasar tirados en el sillón enojados quejándonos de este momento, hay que aprovecharlo.

Y eso conlleva el convivir, una gran lección de este covid19, porque vamos a pasar mas tiempo con la familia en estas semanas que en los últimos 3 o 4 años me atrevo a decir, si sumamos los minutos.

Y es que la convivencia conlleva problemas, el concepto de orden es distinto, unos prefieren unas películas y otros series, gustos musicales, vecinos haciendo ruido por las razones que tengan y esto no puede terminar por matarnos o acabando con las familias.

Aprendamos a convivir, a controlar el mal humor, el nerviosismo, la tensión, y practiquemos el “si lo que vas a decir no es mejor que el silencio, quédate callado” y si llegas a decir algo motivado por la tensión o el enojo, pide perdón de inmediato, no hay problema de comunicación  que no se solucione con dos palabras cariñosas y un abrazo sincero, así que quítate el ego y no alargues el ambiente de tensión.

 

 

 

 

¿Que he aprendido del Coronavirus? Parte 2

Este encierro nos ha enseñado que debemos vivir más conscientes.

A veces nos va bien, pero nos llega una bofetada de realidad porque vamos como si tuviéramos la vida comprada, que los demás están y jamás se irán, pensando que lo único que importa es lo que se refiere a mi y eso nos cega de la verdadera realidad, y es que somos frágiles, pequeñitos, que nos podemos morir en cualquier instante,  hayamos llevado la vida que sea hasta hoy, que puede ser buena o mala, da igual.

Ser conscientes de lo que de verdad importa, las cosas pequeñas, esas que hacíamos hace algunos días,  que eran “ordinarias” pues lo “ordinario es extraordinario”. Ese valor del contacto humano.

Se consciente de que lo acostumbrado que estabas al Instagram, al Facebook, twitter, y hasta al tik tok y date cuenta de lo que estamos perdiendo en cuanto a ver a las personas de frente, abrazarlas, tocarlas, reirnos juntos, porque hoy solo podemos mandar mensajes de Whtasapp diciendo te extraño, te amo, #QuedateEnCasa y prepárate que saldremos de esta.

¿Que seguimos aprendiendo del coronavirus? Parte 1

Este momento reflexiono de manera personal algunas cuestione que he estado aprendiendo con esta etapa de confinamiento, esta es la primera:

La vida no es del todo divertida, a veces es triste, dura, inaguantable, insoportable, es una mierda. Algunas personas vivieron guerras, postguerras, pestes, persecuciones, y eso no nos hace mejores ni peores, solo diferentes porque esto es lo que nos ha tocado vivir hoy, muertes, gente en hospitales, encierros y sobre todo la incertidumbre y la inquietud.

La inquietud nos lleva al desanimo, el desanimo a la preocupación, la preocupación al  miedo, el miedo al pánico y el pánico a la desesperanza, y eso es lo que no podemos dejar que pase, ¿Por qué? Porque saldremos adelante.

Me gustaría pensar que mas fortalecidos, pues decirlo es poderoso, pero no se si saldremos fortalecidos de esto, pues habrá personas que no tendrán trabajo, sin una madre, padre o hermano, pero saldremos pues creo que esto no es un pozo, sino un túnel, que entras y no sabes cuando no cómo saldrás pero de que sales, sales.

Así que debemos aprender a ser más optimistas, informarnos y trabajar en nosotros mismos desde dentro para lograr “ver la luz” al final del túnel.