¿Qué es lo que realmente te hace feliz?

Hoy que estamos en confinamiento, te invito a reflexionar, piénsalo ¿Qué es lo que realmente te hace feliz? De verdad, no respondas en voz alta no te auto engañes ¿Qué es lo que te llena el corazón? ¿Le da sentido a  tu vida? llegaremos a la conclusión, me atrevo a decir que en mas del 90% de las personas que lean esto, serán cosas que se compran con dinero.

Sin embargo, todavía las empresas queremos darle respuesta a todo a través de tecnologías, sistemas y procedimientos, nunca se tiene la orientación de pensar con el corazón, pues pensar de manera emocional es lo que nos da esas respuestas diferentes a las que no daría un cerebro que en promedio de educación es el mismo para todos.

Otro detalle a considerar, es que aun no sabemos diferenciar la persona del profesional, pensando por ejemplo ¿Qué es un profesional? Es aquel que durante 5 días está pensando en el fin de semana y que se pasa de esos fines de semana, pensando en las vacaciones. Y cuando esas vacaciones llegan, está tan estresado que no las disfruta. A ver ¿No sería mas inteligente, acercar el mundo de la persona al profesional?

Las empresas debemos empezar a intentar llevar eso que hace felices a las personas al mundo de la oficina, despacho, fabrica o home office. Porque al hacerlo, seguramente encontraremos profesionales mas dispuestos a dar lo mejor de sí en sus puestos, que al final de cuentas es de lo que se trata, alineando intereses olvidando al empleado, cliente, accionista o demás adjetivos y poniendo al ser humano primero, sin distinción.

Hagamos que las personas que participan en nuestro ecosistema social empresarial levanten la mano y jueguen, no solo sean números, hagamoslos partícipes  y eso, seguramente, hará que dejemos algunas prácticas que imposibilitaban la comunicación y haremos que las cosas sucedan. Manos a la obra.

Hoy 1ro de mayo, Hacks para ser más productivo

Hoy es día del trabajo en nuestro país, es celebrado en mas de 80 países, como homenaje a los Mártires de Chicago y como jornada reivindicativa de los derechos de los trabajadores y hoy, se conmemora en el marco de una pandemia que nos ha empujado a una forma nueva en su aplicación pero que ya tenia algunos años implementándose: El teletrabajo o trabajo a distancia.

Esta modalidad implica el uso frecuente de tecnologías de procesamiento de información, además de medios de comunicación entre la empresa y los prestadores de servicio.

Hoy tenemos que pensar en el trabajo de otra manera, porque el trabajo cambió y llegó esta nueva modalidad para valorar el trabajo que importa y hacer que las cosas sucedan sin un horario, permisos, descuentos o días feriados.

Seamos mas productivos, cuidemos lo que importa y seamos los impulsores de ese cambio que si no lo abrazamos, nos arrastrará.

 

 

Venimos a ayudarnos, los unos a los otros.

Hoy más que nunca es importante recordarlo. Y no dejarlo atrás de aquí en adelante.

Estas desgracias nos hacen darnos cuenta que nos hemos vuelto una sociedad egoísta, materialista, consumista, con valores importantes basados en el éxito, la fama, la riqueza y el aplauso, sin darnos cuenta que la esencia del ser humano es otra.

Es momento de adquirir como valores centrales el altruismo, la empatía, la compasión y la bondad por poner algunos, la clave está en volvernos mas sensibles al sufrimiento ajeno. Estábamos pendientes de otras trivialidades y ahora en especifico de los médicos y personal de la salud hemos sido conscientes de que hay mucha gente que quiere ayudar y eso es lo que nos impacta y admiramos, no el coche, el dinero o la fama que tienen, sino esa actitud imparable, su calidad humana.

Porque dar un regalo nos llega a hacer sentir mejor que recibirlo, no es casualidad, es nuestra esencia y esto lo vamos a recordar, este confinamiento lo vamos a rememorar durante los siguientes años así que yo te pregunto:

¿Como quieres ser recordado en esto?

Ojalá sea como alguien que ayudó, escuchó, hizo, participó y paso a la historia por eso, o por todo lo contrario, porque saldremos de esta, si o si.

 

Aprendiendo a quejarnos menos…

El reto más grande de todos hasta ahora, al menos para mi.

Los que estamos en casa no podemos (o debemos) quejarnos. Hay personas que les agarró esta pandemia fuera del país,  en los hospitales trabajando o en jornadas de 24 horas en su trabajo, y estar en casa encerrados es lo menos “desagradable” que nos pudo haber tocado.

Y ya nos damos cuenta, que nos quejamos de muchas cosas, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes y no es demagogia, es una verdad del tamaño de una flatulencia de King Kong, lo que pasa con estas frases que escuchamos 1000 veces y las olvidamos 1100.

Y lo mas importante que tenemos y no debemos de olvidar, son las personas. Decir te quiero, cuídate, etc. (Que seguramente estos días lo hemos dicho mas que en los últimos años) no es cursi, es humano, con esto necesitamos reivindicar el afecto, la ternura y las relaciones con las personas que mas queremos, los que tenemos cerca hoy decirlo y los que están lejos ahí si aprovechar las redes sociales y preguntar por ellos.

Mantente pendiente, hazlas sentir queridas y no te vuelvas quejar de lo que no tienes o puedes, pues llega una pandemia y te lo pone enfrente.

Aprender a “estar parado” gracias al coronavirus

Es la primera vez que me sucede esto, estoy seguro que a varios también y vaya que cuesta.

Un mes en casa, encerrados, lo único es que ahora tienes “tiempo”.

¿Para qué? Para descansar, estar con la familia, reflexionar, para ordenar tu vida, para tus hobbies, para aquello que no puedes hacer normalmente, lo que es seguro es que no podemos pasar tirados en el sillón enojados quejándonos de este momento, hay que aprovecharlo.

Y eso conlleva el convivir, una gran lección de este covid19, porque vamos a pasar mas tiempo con la familia en estas semanas que en los últimos 3 o 4 años me atrevo a decir, si sumamos los minutos.

Y es que la convivencia conlleva problemas, el concepto de orden es distinto, unos prefieren unas películas y otros series, gustos musicales, vecinos haciendo ruido por las razones que tengan y esto no puede terminar por matarnos o acabando con las familias.

Aprendamos a convivir, a controlar el mal humor, el nerviosismo, la tensión, y practiquemos el “si lo que vas a decir no es mejor que el silencio, quédate callado” y si llegas a decir algo motivado por la tensión o el enojo, pide perdón de inmediato, no hay problema de comunicación  que no se solucione con dos palabras cariñosas y un abrazo sincero, así que quítate el ego y no alargues el ambiente de tensión.

 

 

 

 

¿Que seguimos aprendiendo del coronavirus? Parte 1

Este momento reflexiono de manera personal algunas cuestione que he estado aprendiendo con esta etapa de confinamiento, esta es la primera:

La vida no es del todo divertida, a veces es triste, dura, inaguantable, insoportable, es una mierda. Algunas personas vivieron guerras, postguerras, pestes, persecuciones, y eso no nos hace mejores ni peores, solo diferentes porque esto es lo que nos ha tocado vivir hoy, muertes, gente en hospitales, encierros y sobre todo la incertidumbre y la inquietud.

La inquietud nos lleva al desanimo, el desanimo a la preocupación, la preocupación al  miedo, el miedo al pánico y el pánico a la desesperanza, y eso es lo que no podemos dejar que pase, ¿Por qué? Porque saldremos adelante.

Me gustaría pensar que mas fortalecidos, pues decirlo es poderoso, pero no se si saldremos fortalecidos de esto, pues habrá personas que no tendrán trabajo, sin una madre, padre o hermano, pero saldremos pues creo que esto no es un pozo, sino un túnel, que entras y no sabes cuando no cómo saldrás pero de que sales, sales.

Así que debemos aprender a ser más optimistas, informarnos y trabajar en nosotros mismos desde dentro para lograr “ver la luz” al final del túnel.

 

Valdrá toda la pena…

Ante esta situación que estamos viviendo, y se que aplicará para cada etapa difícil de tu vida, esto va a pasar, porque haremos que suceda. No nos puede vencer esto, no solo a nivel salud que es el mas importante, sino que los lideres estamos aquí para vencer esto, somos los que nos siguen para ver que es lo que vamos a hacer juntos, los que tenemos que empezar por comunicar y no subestimar el poder de nuestras palabras a través de los medios. Las personas te están buscando.

En retrospectiva, lo que te ha hecho llegar a donde estás es todo lo que haz vencido, así que solo piensa y actúa para vencerlo como antes lo haz hecho, tenemos que reinventarnos y buscar nuevas alternativas y te invito a no darte por vencido/a, esa opción es la fácil, ten por seguro que si te das por vencido nada sucederá nada pasará y solo te prepararás sin hacer nada a recibir el trancazo.

Se que la otra opción es explorar, pensar, ir a la zona cero, salir gastar tu energía,pero son esas habilidades las que nos van a llevar a salir de esta crisis, aunado a los cuidados de salud, pero el no hacer nada no es la opción.

Infórmate, se catador de contenido, pon en práctica y experimenta para compartir con la gente que te rodea y no dejes a terceros que sean ellos los que completamente tomen el control, necesitamos un cambio de mentalidad basado en la acción.

 

 

accion,

Nunca debes hacer esto con tu cuerpo… al hablar.

Como ya es sabido disfruto la comunicación entre las personas, detecto detalles en mi y en los otros dignos de compartir y genero productos audiovisuales para aprender de ellos, por lo cual te dejo estos 10 tips para pulir tu lenguaje corporal, contenido como de rayo para quedar bien en las reuniones y analizar tu branding al hablar en público.

  1. No “evites” el contacto visual.
  2. Vigila tu postura.
  3. Dar la mano de forma erronea.
  4. Evite que se note tu tensión.
  5. No mires al piso.
  6. No te eches hacia atrás.
  7. No mansear “sin sentido”
  8. Cuidado con el espacio intimo.
  9. No mires el reloj y…
  10. Evita al máximo fruncir el ceño.

En el video desgloso cada uno de los puntos, ten vito a mirar y a compartir con las personas que creas que lo necesiten y es mi regalo para ti, y así marques la diferencia cuando estés frente a una audiencia.

La verdadera moneda de cambio para ti es la libertad.

Hoy aprendí que la verdadera riqueza, es la libertad, y quiero compartirlo contigo.

Las personas somos prisioneras de muchas cosas: de las situación económica, de las expectativas de su familia, de la herencia de la responsabilidad en el negocio familiar, de un trabajo donde lo obligan a  trabajar mas de lo que quiere y puede,  que le imponen horarios desfasados o que tienen un jefe o supervisor desquiciado o de todas las cosas en la vida que pueden salir mal.

Y aunque no lo creamos, la gente que tienen mucho dinero también tiene problemas para lograr esa libertad. Pues a medida que tenemos mas dinero, hay mas responsabilidades, compromisos, exigencia social mas pesada y esto sigue y sigue donde estemos parados, es un juego sin fín.

Así que parte de la búsqueda de la felicidad de todos radica en encontrar la libertad. Pues la nueva vida, no está en tu cuenta de banco o en tu puesto, está en tu libertad.