Tips para hacerte hábitos productivos

¿Quién de ustedes se considera que tiene determinación? Y “determinación” la entendemos para este cuestionamiento como la capacidad de cumplir con ese objetivo o meta que se trazaron trabajando incansablemente para lograrlo…

Si tu respuesta es positiva ¿Cuantos metas te trazaste este año? Porque es muy fácil decir que uno es productivo cuando no está haciendo hoy nada, se que no es tu caso en particular, pero el problema de no hacer nada es que no sabes cuando has terminado.

Hay otra opción, el hecho de haberte puesto metas y por alguna razón, no las pudiste cumplir, habiendo algo en el proceso que no te permitió alcanzar el objetivo. Por último, están los que no se han puesto ni una meta, y para lograrlo los invito a ver el siguiente vídeo:

Espero te haya servido para lograr tus metas.

Cosas que no debemos dejar de hacer en esta crisis.

Momentos difíciles pero también momentos maravillosos, traen las crisis, todo esto motiva a hacer cosas que no hemos hecho, sino a convertirnos en mejores seres humanos pues cada etapa de la crisis va de menos a mas, ya tocamos fondo, por lo cual lo único que resta es ir hacia arriba.

Es por ello que te dejaré algunas cosas que no podemos dejar de hacer estos días, pues la cuarentena terminará y no sabemos aun como saldremos pero si algo es seguro, es que no seremos los mismos que entramos. Empecemos.

Evita los noticiarios. Tienden a ser muy negativos y demasiados frios o amarillistas. No alimentes tu miedo con noticias negativas, solo alimentarán el morbo haciéndote sentir “bajo control” viendo como los demás están sufriendo, solo consulta fuentes oficiales dos o tres veces al día máximo y busca opciones positivas tanto nacionales como de otro país que manejen la información de manera mas amena y positiva.

No nos detengamos por el dinero. El dinero si es importante, pero no deja de ser un medio que con esta crisis no va a regresar, no sabremos como saldremos de esta, pero mientras tengas salud y a tus seres queridos bien, con esos es suficiente para volver a empezar, el dinero siempre va y viene, tu eres brillante, el dinero harás que vuelva.

No deposites toda tu esperanza en el gobierno. Habrá mucha ayuda de parte del gobierno, pero no deberás depositar tu presente y futuro ahí, estos programas van y vienen muy rápido, son demasiado burocráticos y temporales, de repente se cortan y te quedarás esperando, mejor trabaja en ti desde hoy y siempre y cuando llegue algo del gobierno bienvenido, pero que nunca sea la única opción.

Renegocia tus deudas y cuida tu historial crediticio. No huyas de ellas, es mas desgastante y genera un estrés mayúsculo, mejor siéntate con la persona o institución y ofrece soluciones de pago mediante prórrogas y esquemas para cumplir con el pago y no quedes mal.

No nos alejemos de la familia. Al final todo se puede acabar, pero mientras tu estés junto a tu familia y ellos junto a ti, no hay mayor tesoro.

Ejercicio y meditación. Bajar el estrés y acelerar el metabolismo con ejercicio, yoga y meditación para un buen estado físico y mental que ayuden a que tu mente no reviente con esta situación.

Engrandece tu paz interior y tu relación con tu creencia si es que tienes una. Mediante libros y/o vídeos mantente conectado con eso que considera mas grande o superior a ti.

Actualízate y estudia todos los días.   En cuanto salgamos de esta crisis el mundo será otro. Si el mundo cambió y tu no, será el problema mas serio que tendrás para el desarrollo de tu vida en todos los aspectos, así que no dejes de actualizarte, es mas difícil desaprender que aprender, por lo cual dedica cada día determinado tiempo para dejar atrás conocimiento anterior y generar nuevo aprendizaje.

El mundo será un nuevo lugar, lo único que no debes cambiar, es seguir siendo una gran persona, honesta y ética.

Venimos a ayudarnos, los unos a los otros.

Hoy más que nunca es importante recordarlo. Y no dejarlo atrás de aquí en adelante.

Estas desgracias nos hacen darnos cuenta que nos hemos vuelto una sociedad egoísta, materialista, consumista, con valores importantes basados en el éxito, la fama, la riqueza y el aplauso, sin darnos cuenta que la esencia del ser humano es otra.

Es momento de adquirir como valores centrales el altruismo, la empatía, la compasión y la bondad por poner algunos, la clave está en volvernos mas sensibles al sufrimiento ajeno. Estábamos pendientes de otras trivialidades y ahora en especifico de los médicos y personal de la salud hemos sido conscientes de que hay mucha gente que quiere ayudar y eso es lo que nos impacta y admiramos, no el coche, el dinero o la fama que tienen, sino esa actitud imparable, su calidad humana.

Porque dar un regalo nos llega a hacer sentir mejor que recibirlo, no es casualidad, es nuestra esencia y esto lo vamos a recordar, este confinamiento lo vamos a rememorar durante los siguientes años así que yo te pregunto:

¿Como quieres ser recordado en esto?

Ojalá sea como alguien que ayudó, escuchó, hizo, participó y paso a la historia por eso, o por todo lo contrario, porque saldremos de esta, si o si.

 

Aprendiendo a quejarnos menos…

El reto más grande de todos hasta ahora, al menos para mi.

Los que estamos en casa no podemos (o debemos) quejarnos. Hay personas que les agarró esta pandemia fuera del país,  en los hospitales trabajando o en jornadas de 24 horas en su trabajo, y estar en casa encerrados es lo menos “desagradable” que nos pudo haber tocado.

Y ya nos damos cuenta, que nos quejamos de muchas cosas, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes y no es demagogia, es una verdad del tamaño de una flatulencia de King Kong, lo que pasa con estas frases que escuchamos 1000 veces y las olvidamos 1100.

Y lo mas importante que tenemos y no debemos de olvidar, son las personas. Decir te quiero, cuídate, etc. (Que seguramente estos días lo hemos dicho mas que en los últimos años) no es cursi, es humano, con esto necesitamos reivindicar el afecto, la ternura y las relaciones con las personas que mas queremos, los que tenemos cerca hoy decirlo y los que están lejos ahí si aprovechar las redes sociales y preguntar por ellos.

Mantente pendiente, hazlas sentir queridas y no te vuelvas quejar de lo que no tienes o puedes, pues llega una pandemia y te lo pone enfrente.

Aprender a “estar parado” gracias al coronavirus

Es la primera vez que me sucede esto, estoy seguro que a varios también y vaya que cuesta.

Un mes en casa, encerrados, lo único es que ahora tienes “tiempo”.

¿Para qué? Para descansar, estar con la familia, reflexionar, para ordenar tu vida, para tus hobbies, para aquello que no puedes hacer normalmente, lo que es seguro es que no podemos pasar tirados en el sillón enojados quejándonos de este momento, hay que aprovecharlo.

Y eso conlleva el convivir, una gran lección de este covid19, porque vamos a pasar mas tiempo con la familia en estas semanas que en los últimos 3 o 4 años me atrevo a decir, si sumamos los minutos.

Y es que la convivencia conlleva problemas, el concepto de orden es distinto, unos prefieren unas películas y otros series, gustos musicales, vecinos haciendo ruido por las razones que tengan y esto no puede terminar por matarnos o acabando con las familias.

Aprendamos a convivir, a controlar el mal humor, el nerviosismo, la tensión, y practiquemos el “si lo que vas a decir no es mejor que el silencio, quédate callado” y si llegas a decir algo motivado por la tensión o el enojo, pide perdón de inmediato, no hay problema de comunicación  que no se solucione con dos palabras cariñosas y un abrazo sincero, así que quítate el ego y no alargues el ambiente de tensión.

 

 

 

 

¿Que he aprendido del Coronavirus? Parte 2

Este encierro nos ha enseñado que debemos vivir más conscientes.

A veces nos va bien, pero nos llega una bofetada de realidad porque vamos como si tuviéramos la vida comprada, que los demás están y jamás se irán, pensando que lo único que importa es lo que se refiere a mi y eso nos cega de la verdadera realidad, y es que somos frágiles, pequeñitos, que nos podemos morir en cualquier instante,  hayamos llevado la vida que sea hasta hoy, que puede ser buena o mala, da igual.

Ser conscientes de lo que de verdad importa, las cosas pequeñas, esas que hacíamos hace algunos días,  que eran “ordinarias” pues lo “ordinario es extraordinario”. Ese valor del contacto humano.

Se consciente de que lo acostumbrado que estabas al Instagram, al Facebook, twitter, y hasta al tik tok y date cuenta de lo que estamos perdiendo en cuanto a ver a las personas de frente, abrazarlas, tocarlas, reirnos juntos, porque hoy solo podemos mandar mensajes de Whtasapp diciendo te extraño, te amo, #QuedateEnCasa y prepárate que saldremos de esta.

¿Que seguimos aprendiendo del coronavirus? Parte 1

Este momento reflexiono de manera personal algunas cuestione que he estado aprendiendo con esta etapa de confinamiento, esta es la primera:

La vida no es del todo divertida, a veces es triste, dura, inaguantable, insoportable, es una mierda. Algunas personas vivieron guerras, postguerras, pestes, persecuciones, y eso no nos hace mejores ni peores, solo diferentes porque esto es lo que nos ha tocado vivir hoy, muertes, gente en hospitales, encierros y sobre todo la incertidumbre y la inquietud.

La inquietud nos lleva al desanimo, el desanimo a la preocupación, la preocupación al  miedo, el miedo al pánico y el pánico a la desesperanza, y eso es lo que no podemos dejar que pase, ¿Por qué? Porque saldremos adelante.

Me gustaría pensar que mas fortalecidos, pues decirlo es poderoso, pero no se si saldremos fortalecidos de esto, pues habrá personas que no tendrán trabajo, sin una madre, padre o hermano, pero saldremos pues creo que esto no es un pozo, sino un túnel, que entras y no sabes cuando no cómo saldrás pero de que sales, sales.

Así que debemos aprender a ser más optimistas, informarnos y trabajar en nosotros mismos desde dentro para lograr “ver la luz” al final del túnel.